Atelier Crochet... de la tierra a los hilos
Mi aventura con el crochet comenzó cuando tenía apenas 6 años. Durante una visita a la casa de una tía abuela, ella me tomó de las manos y, con infinita paciencia, me enseñó mis primeros puntos en crochet. En ese momento, tejiendo algo pequeñito, nació una fascinación que me acompañaría en silencio durante años.
Más tarde, en la enseñanza básica, tuve la suerte de cruzarme con profesoras que mantenían viva la maravillosa labor de enseñar. Allí expandí mi mundo hacia el crochet y el tejdio a palillos, De esos años escolares guardo un recuerdo que todavía me hace sonreír: el día que tejí mis primeras pantuflas… ¡y una me quedó notablemente más grande que la otra!. Esa divertida imperfección fue mi primer gran aprendizaje… todo estaba en la tensión!
La vida pasó, momentos de altos y bajos, cambios de ciudad, región… y la hermosa bendición de mis hijos. Fue precisamente para ellos, tejiendo pequeñas prendas, como volví a reencontrarme con las hebras, agujas y ganchillos.
De profesión pertenezco al área agrícola, pero por los giros y sincronías de la vida, hoy me encuentro en una etapa de reinvención. Sé firmemente que el universo nos coloca en el sitio exacto donde nos corresponde estar, para mí, este es el momento perfecto para desarrollar y dedicarme por completo a mi gran pasión. Así nació Atelier Crochet.
Parte de mi historia, la historia de Soley.
